Empezó llevando su pasión por la música al monasterio y ha terminado firmando por una de las grandes discográficas del mundo.
Es Giacomo Brustenghi o Frate Alessandro, un religioso italiano de 38 años de la Orden Menor de los Franciscanos. Vive en el proprio Asís, en Italia, y desde 2011 recorre el mundo con su prodigiosa voz.
La música le gustaba desde que era un niño y se inspiraba en los estilos más diversos.
FRATE ALESSANDRO
“Desde que era pequeño, me inspiré en Johann Sebastian Bach, por eso quería ser compositor y organista, y también en Michael Jackson. Parecen muy diferentes, pero al oído de un niño la música es música, por eso era agradable escuchar la gran energía e inspiración de los dos”.
Después, la vocación musical se unió con la vocación religiosa en el monasterio, hasta que una amiga lo llevó a una audición. Y allí estaba un responsable de Universal Music, la discográfica que enseguida quiso hacerse con su voz.
FRATE ALESSANDRO
“Era diciembre de 2011 y la discográfica me pidió hacer un disco. Yo al principio no quería porque no era mi deseo, quería una vida tranquila. Aunque me aseguraron que no me trastornaría, no quería. Entonces pregunté a mis superiores pensando que me dirían no y, sin embargo, me dieron permiso, así que se convirtió en una misión que ellos querían”.
Y la misión se tradujo en tres discos: ‘Voz de Asís’, ‘Voz de Alegría’ y, ahora, ‘Voz de Paz’. Gracias a ellos ha tenido la oportunidad única de grabar en los famosos estudios de Abbey Road, en Londres, donde antes lo hicieron los Beatles, Pink Floyd o U2.
Ahora habla de Dios con su música por ciudades de Europa y ha llegado también a Estados Unidos y Canadá. Tiene que esforzarse por gestionar todas las peticiones de conciertos, un momento que a veces se le hace duro, pero con el que logra ser útil a su misión de evangelizar.
FRATE ALESSANDRO
“Para mí los conciertos son una cruz, pero entiendo que las personas los esperan, los quieren, los buscan. Es una experiencia para compartir, un intercambio de amor a través de la música, y un momento de oración”.
Su música sacra mezcla lo refinado con lo popular y se inspira en más estilos. Quizá sea el secreto de Frate Alessandro, el monje que convenció a las discográficas de que la música sacra también podía ser un éxito.

 

Fuente: http://www.romereports.com/

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