La Iglesia Católica fomenta el uso de los sacramentales como la Medalla de San Benito, el Escapulario de la Virgen del Carmen, la Medalla de San Charbel, el agua bendita, el crucifijo, y otros objetos religiosos correctamente bendecidos.

La tradición de bendecir nuestras comidas o a nuestros hijos, entre otros, también se consideran un sacramental.

“Los sacramentales proceden del sacerdocio bautismal: todo bautizado es llamado a ser una “bendición” (Cf. Gn 12:2) y a bendecir. (Cf. Lc 6:28; Rm 12:14; 1P3:9) Por eso los laicos pueden presidir ciertas bendiciones;(Cf. SC 79; CIC can. 1168)” (CIC n°1669)

De acuerdo con el Catecismo de la Iglesia Católica los sacramentales son instituidos por la Iglesia:

“La Santa Madre Iglesia instituyó, además, los sacramentales. Estos son signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida” (CIC N° 1667)

En nuestro hogar, tenemos algunos sacramentales, como por ejemplo, la cruz de San Benito colgada en la pared principal de nuestra casa, la medalla bendita de San Benito que tengo puesta en el escritorio de mi computador y el agua bendita en nuestro pequeño altar, la cual usamos muy a menudo.

Los sacramentales son utilizados por los sacerdotes durante los exorcismos y su uso también puede tener un mayor alcance cuando es utilizado por los Laicos. Aunque nosotros (los laicos) no podemos, (y nunca debemos intentarlo) realizar exorcismos solemnes, si podemos ser acompañantes con oraciones de liberación.

Los laicos tenemos el deber de promover el uso de los sacramentales y oraciones de liberación contra el mal en todos los hogares y más en estos tiempos que estamos viviendo, en el cual, cada vez más, aumentan los ataques contra la familia y el matrimonio.

Cada vez que rezamos fervientemente en casa la oración a San Miguel Arcángel para pedir la protección espiritual, estamos haciendo exactamente eso, promoviendo el uso de las oraciones de liberación

A continuación, te indico la oración a San Benito que debes usar para pedir la protección espiritual y alejar la influencia del mal.

Oración a San Benito

Oh glorioso San Benito, modelo sublime de todas las virtudes, vaso puro de la gracia de Dios. Heme aqui, humildemente postrado ante ti. Imploro tu corazón lleno de amor para que intercedas por mí ante el trono divino de Dios.

A ti recurro en todos los peligros que a diario me rodean. Protégeme contra mis enemigos, contra el maligno enemigo en todas sus formas e inspírame a imitarte en todas las cosas

Que tu bendición esté conmigo siempre, de modo que pueda huir de todo lo que no es agradable a Dios y evitar así las ocasiones de pecado.

Dulcemente te pido, que me consigas de Dios los favores y gracias de las cuales yo estoy tan necesitado, en las pruebas, en las miserias y en las aflicciones de la vida.

Tu corazón siempre estuvo tan lleno de amor, compasión y misericordia hacia los que estaban afligidos o con problemas de cualquier tipo.

Tú nunca has despedido sin consuelo y asistencia a cualquiera que haya recurrido a ti. Por lo tanto, invoco tu poderosa intercesión, con esperanza y confiado en que tú escucharás mis oraciones y me alcanzarás la gracia especial y favor que tan seriamente te imploro (pedir el favor a recibir), si es para la mayor gloria de Dios y el bien de mi alma

Ayúdame, Oh gran San Benito, vivir y morir como un hijo fiel de Dios, que sea siempre sumiso a Su santa voluntad, para lograr la felicidad eterna del cielo.

Amén.

 

Fuente: http://www.pildorasdefe.net/

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