¿Gripe o resfriado? A continuación analizamos 8 mitos sobre éste tema

Un adulto puede sufrir entre 2 y 4 resfriados a lo largo del año. Los niños pueden llegar a tener hasta 10. La cuestión es saber distinguir entre el simple catarro y una gripe de las que te dejan en cama.

1. Si no te abrigas, te constiparás.
Si bien es verdad que las bajas temperaturas predisponen a sufrir infecciones respiratorias, no son una causa directa. “Los virus penetran en las células de la mucosa nasal cuando ésta se enfría, y desde allí se multiplican y se extienden de forma progresiva a la faringe, laringe y bronquios”, puntualiza el Dr. Salvador Giménez, colaborador de los Laboratorios Merck. Para evitarlo, “evita respirar por la boca y tápate la cara con una bufanda”, recomienda el Dr. Pedro Cañones, portavoz de la Sociedad Española de Medicina General.

2. Para curar el catarro o la gripe, hay que quedarse en casa y hacer reposo.
La próxima vez que tu jefe te recrimine que hayas guardado cama, ya tienes un argumento para contraatacar: “hacer reposo es una medida casi obligatoria cuando la fiebre supera los 37,50C”, recalca el Dr. Giménez. Pero si tu agenda no te permite quedarte en casa, puedes optar por tomar compuestos antigripales. “Otra medida para evitar que éstos empeoren es quedarse en un lugar con una temperatura estable. Si no puede ser en casa, que sea en la oficina”, añade Cañones.

3. Los entornos muy cálidos son caldo de cultivo para los virus.
“Más que los ambientes excesivamente calurosos, son los cambios de temperatura los que pueden propiciar infecciones respiratorias”, especifica Giménez. La temperatura de ambiente óptima en invierno es de 220C durante el día y de 190C por la noche. Además del termómetro, deberías controlar también la humedad. “A mayor sequedad ambiental, más vulnerables son tus vías respiratorias a los virus. Procura colocar un recipiente con agua al lado de los radiadores, podrás ver con tus propios ojos cómo se evapora”, aconseja Cañones.

4. Mantener un estado de ánimo positivo ayuda a fortalecer el sistema inmunológico.
¿No te has dado cuenta de que en épocas de estrés o de altibajos emocionales sueles estar más débil físicamente? No es casualidad. “En este tipo de situaciones, somos más vulnerables a gripes y resfriados y, además, nos cuesta más superarlos. En cambio, mantener un estado emocional positivo se asocia con un sistema inmunológico más fuerte y dispuesto para preservarnos de múltiples enfermedades”, afirma Ana Adàn, del Departamento de Psiquiatría y Psicobiología Clínica de la Universidad de Barcelona. “Las personas insatisfechas con su situación personal (tanto en el plano laboral como a nivel emocional) no pueden mantener un buen funcionamiento del sistema inmunológico: no sólo padecen infecciones comunes con mayor frecuencia, también son más propensas a desarrollar patologías más graves de carácter inflamatorio”, alerta la Dra. Ascensión Marcos, profesora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

5. Tomar sopa es bueno para combatir los catarros y la gripe.
La próxima vez que vayas al supermercado, carga la cesta de caldos envasados porque este remedio de la abuela es tu mejor aliado contra los virus.
“El caldo y la sopa son alimentos excelentes para ayudar a aliviar los síntomas del resfriado común o la gripe. Hasta tal punto, que prácticamente podemos considerarlos como verdaderos medicamentos: además de sus propiedades nutritivas, aportan los líquidos imprescindibles para compensar las pérdidas de agua y electrolitos producidas por la infección y la fiebre”, recalca el experto.

6. La vacuna contra la gripe puede provocar la enfermedad.
Rotundamente no. La actual vacuna de la gripe está producida con virus “muertos” que mantienen su capacidad de estimular nuestro sistema inmunitario, pero que en ningún caso pueden desencadenar la infección. “Sí es cierto, en cambio, que puede causar una pequeña infección local en la zona de punción (hinchazón, enrojecimiento y algo de dolor), pero son síntomas leves y benignos que no duran más de dos o tres días. En el peor de los casos, puede producirse una ligera reacción general, con síntomas similares a los del resfriado aunque mucho más sutiles y que suelen remitir al cabo de 48 horas”, tranquiliza el experto. Si no formas parte de los grupos de riesgo (personal sanitario, tercera edad), pero eres propenso a contraer la gripe muy a menudo, puedes solicitarle la receta a tu médico de cabecera y comprarla en la farmacia.

7. Un trago de whisky ayuda a aliviar los síntomas.
Suena bien, pero, lo sentimos, es un falso mito. Así que ya puedes ir guardando la botella para mejor ocasión (como invitar a tu ligue a unos chupitos para celebrar tu recuperación). “Tomar un trago de una bebida alcohólica ayuda a calentar el organismo y proporciona sensación de bienestar, pero es un efecto transitorio”, apunta el Dr. Cañones. “La verdad es que el alcohol no surte efecto alguno sobre los síntomas. Al contrario: está totalmente contraindicado si estás tomando antigripales”, alerta por su parte el Dr. Giménez.

8. Sudar alivia la fiebre de la gripe.
“Efectivamente, la sudoración es el mecanismo fisiológico del organismo para combatir el aumento de la temperatura corporal”, confirma Giménez. Pero no hace falta que te sepultes bajo 10 mantas; es más, este remedio resulta contraproducente. “Cuando nos tapamos demasiado, la sudoración se enfría sobre la piel y puede provocar desde escalofríos hasta un aumento de la temperatura como “efecto rebote” “, advierte el experto. Por eso, “actualmente, los médicos recomendamos a nuestros pacientes que no se tapen en exceso y que tomen baños de agua tibia para ayudar a refrescar el organismo”, indica el Dr. Cañones. Pero si necesitas un remedio rápido y eficaz para aliviar la fiebre, recurre a los antitérmicos.

 

Fuente:http://www.menshealth.es/

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