Papa analiza qué lleva a tirar la toalla a quienes han entregado su vida a Dios

El Papa Francisco dio su fórmula para que los religiosos y las religiosas mantengan su entrega como el primer día.
Fue durante este encuentro con el departamento del Vaticano encargado de la vida religiosa, que se reunía en Roma para hablar sobre la fidelidad y la perseverancia de las personas consagradas, pero también sobre los abandonos.
CARD. JOÃO BRAZ DE AVIZ
Prefecto, Congregación para la Vida Consagrada
“Santo Padre, Papa Francisco, le damos las gracias con mucha alegría por habernos concedido estos momentos preciosos de encuentro con Usted”.
El Papa reconoció que le preocupa la perseverancia de quienes entregan su vida a Dios, y afrontó en un importante discurso los factores que ayudan a cultivarla.
FRANCISCO
“Hay muchos factores que condicionan la fidelidad en este cambio de época, y no sólo época de cambios, en el que resulta difícil asumir compromisos serios y definitivos”.
Francisco mencionó varios factores que hacen difícil ser fieles a quienes deciden entregar la propia vida a Dios.
El primero es el contexto social. En concreto, “la cultura de lo provisional” que lleva a muchos a buscar siempre “puertas laterales” que abren a otras posibilidades en la vida, pero que vacían de contenido la existencia.
Otro problema es cuando la persona juzga todo “en función de una auto-realización que a menudo no tiene nada que ver con los valores del Evangelio”.
El Papa lamentó cómo los deseos generosos de los jóvenes a veces se ahogan por “la búsqueda del éxito a cualquier precio, del dinero fácil y del placer fácil”.
El último desafío son los religiosos “anti-ejemplos” que hacen difícil la fidelidad propia y de los demás dentro de la vida consagrada. El Papa detalló que son quienes se dejan llevar por:
– la rutina
– el cansancio
– el peso de la gestión de las estructuras
– las divisiones internas
– la búsqueda de poder
– la autoridad como autoritarismo
– la autoridad que lo permite todo.
El Papa obviamente también ofreció soluciones a quienes atraviesen las naturales crisis. Además de profundizar en el trato personal con Dios, propone cuidar la fraternidad dentro de la Orden. La receta del Papa pasa por:
– Rezar juntos
– Meditar la Biblia
– Participar en la Misa y recibir la Confesión
– Diálogo y comunicación sincera
– Corrección fraterna
– Misericordia con el hermano o la hermana que peca (y)
– Compartir la responsabilidad.

Fuente: romereports.com

Deja un comentario