Principales errores al usar las redes sociales

Como apasionado a las redes sociales pertenezco a varios grupos católicos, desde Facebook, Google+ y WhatsApp en donde tengo las esperanza de encontrar personas como yo, apasionados por la fe, por la Iglesia y su catecismo, por el estudio y participación de los sacramentos, imperfectos, pero con aquel deseo de mejorar las cosas por este pueblo cristiano que tanto necesita.

Mi experiencia en dichos grupos, la mayor parte del tiempo, ha sido decepcionante, me he encontrado con católicos sumidos en la pereza y la frialdad, muchos apasionados por temas seculares y en la mayor parte peligrosamente heréticos, no está de más mencionar cuantas cadenas supersticiosas se evitan en esos foros, cuantas imágenes de ángeles de la New Age y muchas cosas más ajenas radicalmente a nuestra fe.

 

He notado además que muchos evangélicos se han infiltrado en ellos lanzando textos indiscriminadamente acusando a nuestra gente de “idolatras” “herejes” “mundanos” “borrachos” y cuantas cosas más, mientras el católico común se limita a contestar obscenamente o desde un enojo visceral, cero contenido bíblico, cero referencia a los santos, cero citas del catecismo, nada, solo contestar enojados y a la larga expulsarlos del grupo.

Incluso una publicación de mi blog fue marcada como ofensiva en un “grupo católico”
El abuso del “amen” a cada publicación, el uso de la imagen de San Judas Tadeo para “llamar a la prosperidad” o la invocación a Santa Rita de Casia para “Atraer el dinero” hacen que uno se pregunte:
¿Qué sucede con mis hermanos católicos?
Hoy en la mañana nos decía el Papa Francisco que “los católicos necesitamos coraje” y sí, necesitamos coraje para encarar nuestra fe, para enamorarnos de ella, para hacerla nuestra, para abrir los ojos de una vez y evidenciar que LA IGLESIA SE CAE.
Sí, Jesús prometió que no sucedería, que los poderes del infierno no prevalecerán contra ella (Mateo 16:18) sin embargo no es de extrañarnos como cada vez vamos disfrazando de católico doctrinas contrarias, ajenas y dañinas las cuales estamos abrazando con mucho ahínco.
“Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.  Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio” 
Sí, hermanos es hora de hacer algo por la Iglesia.
En primer lugar debemos de reconocer la situación, la Iglesia Católica ya no es la mayoría, nuestros miembros se están confundiendo en otras congregaciones, unas más dañinas que otras.
Dos, formarnos, debemos de conocer nuestra fe, entender lo que se enseña y porqué se enseña, tener aquel conocimiento catequético que nos ayudará a mantenernos firmes en esta Iglesia que Jesucristo mismo nos dejó.
y Tres, necesitamos actuar, hacer la obra del evangelio, trasmitirlo, predicarlo, anunciarlo, en cada parroquia hay trabajo que hacer, si no hay escuela bíblica, busca al párroco y háganla, si no hay formación de niños, tú puedes serlo, si hace falta ministerio de visita a los enfermos, haz tu parte. Trabajemos.
Para concluir les dejó el vídeo de Jesed que pone en perspectiva este tema, la Iglesia se cae, por favor necesita tus manos para continuar.
Se titula: Reconstruye.

Paz y bien.

 

Fuente:https://estaeslafe.blogspot.com

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