15 citas bíblicas meditadas que puedes usar en la Adoración Eucarística

Si queremos incrementar nuestro amor y devoción por la Sagrada Eucaristía, debemos meditar algunas citas Bíblicas para llenarnos de su amor.

Uno de los muchos canales que pueden ser utilizados para aumentar nuestra fe, devoción y amor por la Santa Eucaristía es el leer y meditar algunos pasajes bíblicos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

El Antiguo Testamento presenta símbolos y lo que los estudiosos de la biblia llaman Clases de Tipología Bíblica de referencias o alusiones a la Eucaristía que se vuelven una realidad en el Nuevo Testamento.

En otras palabras, lo que está presente en formas escondidas, misteriosas y simbólicas en el Antiguo Testamento brilla con transparente Verdad en el Nuevo Testamento.

Habiendo dicho esto, comenzaremos con referencias bíblicas del Antiguo Testamento a la Misa, la Eucaristía y el sacerdocio que nos llevaran a la realidad que está en el Nuevo Testamento donde la Eucaristía – que significa Acción de Gracias – fue de hecho instituida por el mismo Jesús en la Ultima Cena.

Ahora adentrémonos en los infinitos tesoros, el océano infinito de Dios presente en Su penetrante Palabra, a la que llamamos La Biblia.

1.- Génesis 3

En este capítulo encontramos a Adán y Eva, nuestros primeros padres, que fueron mandados a no comer del árbol del fruto prohibido. Ellos desobedecieron al comer la fruta, primero Eva y luego Adán. A esto llamamos el pecado Original.

La muerte entro al mundo a través del pecado de la desobediencia al comer de la fruta prohibida.

2.- Juan 6: El Discurso del Pan de Vida

La muerte llego por comer y desobedecer. Al Contrario, la vida eternallegara por el comer y obedecer.

El comer esta vez será del fruto del árbol del Calvario, el cual es el Cuerpo y la Sangre de Cristo. El Hijo de Dios mismo afirmo:

“Yo soy el Pan de Vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día”.

De una forma única y clara Jesús afirma que nuestra salvación, nuestra vida eterna, depende de que comamos de Él.

3.- Génesis 14,18-20, Hebreos 4,14-15

Esta figura misteriosa del pasado simboliza a Jesús como el Supremo Sacerdote.

Sin la persona del sacerdote, la Eucaristía o el Pan de Vida no puede volverse realidad. El sacerdocio es esencial para hacer una realidad la Misa, la Consagración, la Eucaristía y la Santa Comunión.

4.- Éxodo 6: Maná en el Desierto

Los israelitas estaban hambrientos por el largo viaje en el desierto. Dios, a través de la instrumentalidad y liderazgo de Moisés, hizo llover sobre ellos pan del cielo, llamado Maná, que significa ¿Qué es esto?

Si no comemos, todos estamos destinados a morir en el plano humano y natural. De la misma manera, si no cuidamos de nuestras almas conel Pan de Vida, estamos todos destinados a morir y perecer por toda la eternidad.

El maná en el desierto es un símbolo o tipo de la Sagrada Eucaristía.

De hecho, Jesús en el Discurso del Pan de Vida, hace referencia a Moisés y el maná en el desierto:

“Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera”. (Juan 6,49-50)

5.- Éxodo 14: Cruzando el Mar Rojo

El símbolo claro en este pasaje es que los judíos pasaron de la esclavitud a la libertad, guiados por Moisés, su líder. Ellos fueron liberados de la opresión y de la esclavitud de los egipcios. Su salida era a través del Mar Rojo.

En un sentido paralelo, el pecado es la esclavitud en nuestras vidas. Al derramar Su sangre en la cruz del Calvario en el Viernes Santo, Jesús alcanzó para nosotros la verdadera libertad de hijos de Dios.

Al recibir Su cuerpo y sangre, somos fortalecidos, purificados, y hechos más fuertes para así poder pasar de esta vida hacia la vida Eterna en el cielo.

6.- Reyes 19: Elías el Sacerdote

Mientras huía por su vida de la malvada Reina Jezabel y el Rey Ahab, luego de un día de viaje, Elías colapsó en un estado de profunda desolación. Esto se convirtió en un sueño profundo que se apodero de él.

Dios envió un ángel a Elías para despertar a este hombre de Dios. El ángel le llevo pan a Elías para que comiese, una primera vez y luego otra. Luego de comer del pan, Elías caminó durante cuarenta días y cuarenta noches gracias a la fuerza que recibió al comer aquel pan.

Este pan llenó a Elías de una súper energía que lo ayudo a caminar todo el trayecto hasta la sagrada montaña donde se encontró al Señor en una suave brisa.

Nuestro viaje hacia la eterna montaña que llamamos Cielo es largo, peligroso, agotador y peligroso. Necesitamos la energía y la fuerza para perseverar en el viaje. Esa energía todo poderosa viene de Jesús, quien es verdaderamente el Pan de Vida y alimento para el viaje hacia nuestro hogar celestial.

7.- Salmo 23: El Buen Pastor

Posiblemente, para sorpresa de muchos, hay ciertamente notas con un significado eucarístico presentes en este Salmo. ¡Si! ¿En qué manera?:

“Unges mi cabeza con aceite…mi copa esta rebosante…a lo largo de mis días morare en Tu casa Señor por siempre”.

Estas tres frases separadas ciertamente tienen connotaciones Eucarísticas y representaciones simbólicas.

Ungir se refiere al sacerdocio necesario para celebrar la Misa; la copase refiere a la Sangre de Cristo; la Casa del Señor se refiere al Cielo, lo que significa, que si alimentamos nuestra vida con el Pan de Vida y con la Copa de la Salvación llegaremos a nuestro eterno y permanente hogar: el Cielo.

Ahora pasaremos del viejo Testamento al Nuevo Testamento y ahondaremos en las muchas fuentes de inspiración que podemos leer y meditar para hacer crecer nuestra fe, amor y devoción por Jesús quien está verdaderamente presente en el Pan de Vida.

8.- Regresamos a Juan 6

Una vez más regresamos al muy importante capítulo 6 del Evangelio de San Juan. Este largo capitulo nos ofrece tres temas esenciales para nuestra meditación:

  • Jesús multiplica los panes. Aquí Jesús trabaja un milagro en lo natural para la multitud y para nosotros, como para disponer y preparar nuestra mente, corazón y almas para el milagro de la Eucaristía.

  • Jesús camina sobre las aguas: Si verdaderamente creemos en el Señor, nosotros podemos realizar milagros. “Señor, yo creo, pero aumenta mi fe” (Mc. 9:24)

  • Finalmente, como a 2/3 del capítulo 6 del Evangelio de San Juan, se encuentra el Discurso del Pan de Vida. Esta magnífica predica de Jesús nos enseña sin balbucear o tartamudear, con la mayor claridad, que si nosotros queremos vivir para siempre debemos alimentarnos con el Pan de Vida. ¡Por supuesto, esto se refiere a la Eucaristía y la Sagrada Comunión!

9.- Mateo 26: La Institución de la Eucaristía

En el contexto de la Ultima Cena, Jesús celebra la Primer Misa en esa noche del Jueves Santo.

En el mismo contexto Jesús instituye y ordena a los primeros sacerdotes; estos son los Apóstoles. Con sorpresa y agradecimiento debemos elevar nuestros corazones en alabanza al Señor por tan sublime regalo.

Que nosotros podamos suplicar por un mayor fe y amor por la Eucaristía, así como implorar al Señor por buenos y Santos Sacerdotes.

10.- Apocalipsis 3: Jesús está a la puerta y llama

Este corto y revelador pasaje presenta a Jesús como un peregrino viajero que toca a la puerta.

El dueño de la casa puede tomar la decisión ya sea de dejar la puerta cerrada e ignorar el llamado a su puerta o puede escoger abrir la puerta al viajero e invitarlo a cenar.

La Eucaristía es el Señor tocando a la puerta de tu corazón ahora. ¿Cuál será tu respuesta?

11.- 1 Corintios 11: El Abuso de la Eucaristía

Este pasaje en la Carta de San Pablo a los Corintios parece explotar. Desafortunadamente, en esta temprana comunidad había miembros que estaban abusando de la Eucaristía. Los más asiduos estaban comiendo y bebiendo, incluso emborrachándose y rechazando a los pobres.

Luego de este escándalo, ellos comían el Cuerpo y bebían la Sangre del Señor, y San Pablo les dice que esto será su propia condenación.

Este pasaje bíblico nos da bases sobre la importancia de recibir la Eucaristía, el Cuerpo y la Sangre de Jesús, en un estado de gracia. De lo contrario, podríamos estar comiendo y bebiendo, ¡no para nuestra salvación, sino para nuestra propia condenación!

12.- Lucas 24: El Camino de Emaús

Un hermoso y reconfortante pasaje de la Pascua, en esencia este pasaje nos ofrece un resumen de la Santa Misa en miniatura.

Dos discípulos, alejándose de Jerusalén luego de la crucifixión y muerte de Jesús, se encontraban en las profundidades de la desolación, hasta que un “extraño” se les une. Ese extraño era Jesús resucitado, no reconocible para ellos.

La caminata en camino a esa pequeña posada, hablando con Jesús y escuchándolo, es la Liturgia de la Palabra. El Partir el Pan en la pequeña posada en Emaús es la Liturgia de la Eucaristía.

Una interpretación clave: cuando vivimos y caminamos sin Jesús, vivimos y caminamos en una profunda oscuridad, desolación y tristeza. Sin embargo, una vez Jesús, el hijo de Dios y Luz del Mundo, atraviesa las nubes y brilla en nuestro camino, las nubes de tristeza se disipan y experimentamos un gozo abundante y sobrecogedor 

“¿No es verdad que el corazón nos ardía en el pecho cuando nos venía hablando por el camino y nos explicaba las Escrituras?”

13.- El Padre Nuestro

En la Oración del Señor, que comúnmente llamamos “El Padrenuestro”, hay siete peticiones. Una de estas se refiere a la Eucaristía y la Sagrada Comunión.

“Danos hoy nuestro pan de cada día…”

Una forma en las que podemos interpretar esto es que nos llama, a tanto como nuestras obligaciones diarias nos lo permitan, asistir a Misa y recibir la Sagrada Comunión incluso todos los días.

En otras palabras, el pan de cada día podría ser interpretado como una misa diaria y comunión diaria.

Aquellos que se han formado el habito de la Misa y Comunión Diaria han encontrado que no pueden vivir sin este alimento. Prueba hacerlo: Misa y Sagrada Comunión diaria.

14.- Lucas 1,36: Recibiendo a Jesús y a María.

Cuando Nuestra Señora dio su consentimiento a nuestro Dios a través del Arcángel San Gabriel con las palabras de su Fiat/Sí:

“Y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad”. (Juan 1,14)

El Papa San Juan Pablo II hacia un paralelo entre el sí de María a Dios y nuestro AMEN cuando recibimos a Jesús en la Sagrada Comunión.

En este sentido, el SÍ de María resulta en el recibir a Jesús en su corazón, mente, cuerpo y alma; así como nuestro AMEN cuando recibimos a Jesús en la Misa da como resultado que Jesús entre en el propio centro de nuestro ser.

Por esta razón, es importante rogar a María por la gracia de recibir a Jesús con fe, devoción y amor en la Sagrada Comunión.

15.- Lucas 1: El Magníficat

Concluimos con una nota Mariana tomada de un gran amante de María, San Luis de Montfort, que nos dejó la Verdadera Devoción a María.

En lo relacionado a la Misa, la Sagrada Comunión y la Eucaristía, San Luis dice que una de las mejores formas en las que podemos rendir un verdadero agradecimiento a Jesús luego de recibirlo en la Sagrada Comunión es al rezar el Magníficat de María:

“Mi alma proclama la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador…”

A través de la intercesión del más puro e Inmaculado Corazón de María podemos todos hacer crecer nuestra fe, creencia, devoción y amor por Jesús con frecuentes Misas y Santas Comuniones.

En verdad, Jesús es el Pan de Vida y cualquiera que coma Su Cuerpo y beba Su Sangre tendrá vida eterna en gozo, paz y felicidad para siempre en el Cielo.

“¡Oh, sacramento santo, oh sacramento divino, toda alabanza y toda acción de gracias sea todo momento tuyo!”.

Fuente:
Adaptación y traducción por Manuel Rivas, del artículo publicado en: Catholic Exchange, autor: Fr. Ed Broom

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